Ateneo Paraguayo                 

 

 

La más antigua Escuela de Artes del Paraguay

El nuevo Ateneo Paraguayo pasa a ocupar entonces el Palacio Barrios, en la esquina de Presidente Franco e Independencia Nacional (actual “Estacionamiento Ateneo”), donde permaneció hasta 1964, cuando compra y se traslada a la actual sede.

De esta manera, La historia del Ateneo Paraguayo puede concebir en tres etapas. La primera, que se inicia el 28 de julio de 1883 hasta su disolución en fecha imprecisa de 1889.. La segunda, que va desde su reapertura con el nombre de Instituto Paraguayo en 1895, hasta la fusión con el Gimnasio Paraguayo, en 1933. Esta etapa constituye la vida institucional de las dos entidades con los mismos fines: el Instituto como entidad madre, y el Gimnasio, como entidad hija, fundada en 1913; y la tercera, ue va desde 1933 hasta la actualidad, cuando aparece nuevamente la denominación de “Ateneo Paraguayo” y constituyen los últimos 80 años de vida institucional.


Los mejores exponentes de nuestra cultura pasaron por las aulas del Ateneo Paraguayo. El teatro, la literatura, la pintura y la música se vieron fortalecidos con el aporte de grandes talentos que recibieron formación en sus aulas. Nombres como Jaime Bestard, Olga Blinder, Edith Jiménez, María Elena Sachero, José Asunción Flores, Remberto Giménez, Agustín Pío Barrios, Herminio Giménez, Cayo Sila Godoy, Lilian Díez Serrano, Pedro Viedma, José Luís Miranda, Ercilia de Talavera, Cristina Vera Díaz y Diego Sánchez Haase hacen al alumnado sobresaliente que marcan hitos en el quehacer artístico nacional.
 

Actualmente, el Ateneo Paraguayo cuenta con tres Departamentos: Educación Musical, Artes Escénicas. Varios ilustres llevaron adelante las diferentes direcciones del Ateneo.


Departamento de Educación Musical: Nicolino Pellegrini, Salvatore Déntice (italianos), Miguel Morosoli (suizo), Fernando Centurión y Zayas, Remberto Giménez, Juan Carlos Moreno González, Ercilia Ruiz Díaz de Talavera, Margarita Prieto Yegros (paraguayos), Naomi Woodfin (estadounidense), y actualmente Álvaro Wilson Morel Aquino (paraguayo).


Departamento de Artes Visuales: Héctor Da Ponte (italiano), Pablo Alborno, Juan Anselmo Samudio, Jaime Bestard, Nélida Amábile y, actualmente, Gloria Valle (paraguayos).
 
Departamento de Artes Escénicas: Fernando Oca del Valle (español), Dessa de Bosco (húngara), Leandro Cacavelos, Mario Prono, María Elena Sachero, Gloria España Ruffinelli (paraguayos) y, el último, el uruguayo William Valverde García, fallecido en 2012.
 
Dirección General: esta dirección aparece a finales de la década de 1970. Ercilia Ruiz Díaz de Talavera, Margarita Prieto Yegros y, actualmente, Manuel Martínez Domínguez.
 
En el año 1972, Ercilia Ruiz Díaz de Talavera, la primera paraguaya con un masterado en educación musical y un bachellor en artes, estudios que los realizó en la Universidad de Nueva York, implementa en el Ateneo los “Programas de Educación Musical”. Este remarcable hecho lo hace que se constituya en el primer centro de estudio pedagógico-musical, y hasta la fecha, vanguardia en educación musical en el Paraguay.
 
En 2005, Alvaro Morel Aquino, actual director de su Departamento de Educación Musical, implementa por primera vez en nuestro país el mundialmente célebre Método Suzuki, el cual contempla la enseñanza de la guitarra clásica a niños desde los tres años de edad.
 
Sus programas de estudio son equiparables a los de prestigiosas universidades del extranjero, y son reconocidos por el Decreto No. 43474/32 del Superior Gobierno de la Nación, privilegio éste entre otros, que le fuera concedido en virtud a que fuera por varias décadas la casa rectora de todo el quehacer artístico de la nación.
 
Hoy, a los ciento treinta años de vida institucional, ostenta la presidencia del Ateneo Paraguayo la maestro guitarrista Narciso R. Colmán (h), autor de más de cien composiciones, en su mayoría obras para niños de un gran valor didáctico. Desde el año 1964 el Ateneo ocupa la casa solariega que perteneció a la familia Vierci Machaín.

El Ateneo Paraguayo fue fundado el 28 de Julio de 1883. Su acta de fundación, de puño y letra de un joven Cecilio Báez, la suscribe el acápite de la intelectualidad de ese tiempo. Si bien el nombre “Ateneo Paraguayo” no figura en el acta de aquella primera reunión, aparece desde las siguientes.


En fecha imprecisa de 1889, presumiblemente por desavenencias de índole política entre sus miembros, se disuelve el Ateneo, dejando a la sociedad paraguaya un legado de inestimable valor: la Universidad Nacional de Asunción. Gestada en su seno, la UNA abre sus puertas con las facultades de derecho, medicina y matemáticas.


En 1895 tiene lugar la fundación del “Instituto Paraguayo”, como reapertura del Ateneo que entrara en receso en 1889.


Si bien el Ateneo de antes de 1899 se presenta como un foro puramente literario, el Instituto se desarrolla como un centro de artes de gran relieve, organizado en secciones o departamentos, cuyos propósitos, conforme al artículo segundo de su estatuto, serán “cultivar el estudio de la música, fomentar el desarrollo de la literatura, proporcionar la enseñanza de idiomas, estimular los ejercicios físicos por medio de la gimnasia y la esgrima y extender sus fines de cultura cuando sus circunstancias lo permitan”.


Literalmente, el artículo 3ero de su estatuto reza: “Desde la fecha de la formación de la Sociedad, queda constituida una academia musical que será atendida con preferencia”. En el contexto de esta predilección, materializada en la Sección de Música del Instituto Paraguayo, actual Departamento de Educación Musical del Ateneo Paraguayo, es donde a principios del siglo XX encontramos al joven Agustín Pío Barrios tomando clases con el maestro Gustavo Sosa Escalada, entonces titular de la cátedra de guitarra, quien también era aficionado a las clases de box.


Posteriormente, junto a Sosa Escalada, encontramos como profesores a su discípulo Agustín Barrios y también al de éste, Dionisio Basualdo, quienes daban conciertos de guitarra con el concurso de Juan de la Cruz Samaniego y la joven Enriqueta González.


Durante sus primeros años, el Instituto Paraguayo funcionó en el palacio de Luís Patri (actual sede del Correo Paraguayo), socio honorario de la entidad, quien lo cedía gratuitamente.


Posteriormente, el Instituto se traslada al edificio que fuera la residencia presidencial de don Carlos Antonio López, en la esquina que forman las actuales calles Independencia Nacional y El Paraguayo Independiente, entonces llamada Buenos Aires, que le fue cedido en propiedad por Decreto Ley del 9 de junio de 1905. En el año 2007, luego de cincuenta años de ocupación de este inmueble por parte de la Policía Nacional, donde por décadas funcionó la motorizada, el entonces presidente del Ateneo, Manuel Martínez Domínguez, logra el reconocimiento del dominio de la propiedad, la que actualmente se alquila al estado para cuartel central de la Policía Urbana Especializada (PUE). Existe el proyecto de la reconstrucción, en ese mismo lugar, de la casa presidencial de Don Carlos, de la que el Ateneo posee fotografías, grabados y descripciones de su interior.

En 1913, ex alumnos del Instituto fundan el Gimnasio Paraguayo, entidad dedicada, al igual que su precursora, a la difusión de las artes, las letras y el cultivo de diferentes disciplinas atléticas, abocada a la consecución del helenístico ideal del gimnasio alemán decimonónico.


Del Gimnasio Paraguayo provienen el célebre decreto presidencial por el cual se reconocen los títulos y diplomas expedidos por la entidad, que le otorga amplia autonomía, así como el sello institucional usado hasta la fecha, que ostenta la efigie de la Palas Atenea crisoelefantina del Partenón, el más grande y famoso ateneum de la antigüedad.


El 22 de Diciembre de 1933, después de años de arduas negociaciones, se realiza la fusión del Gimnasio Paraguayo y el Instituto Paraguayo, con el nombre primigenio de Ateneo Paraguayo. El acta de fusión fue firmada el despacho del entonces Ministro de Instrucción Pública, Dr. Justo Prieto.

Comisión Directiva del Ateneo presidida por Juan Francisco Recalde, en 1939. En la foto, aparecen, entre otros, Juan Carlos Moreno González, Jaime Bestard, Hérib Campos Cervera y Josefina Plá.Comisión Directiva del Ateneo presidida por Juan Francisco Recalde, en 1939. En la foto, aparecen, entre otros, Juan Carlos Moreno González, Jaime Bestard, Hérib Campos Cervera y Josefina Plá